Muchas veces siento la necesidad de plasmar todo lo que pienso, o de describir todo lo que siento o de ordenar la cantidad de ideas que tengo en segundos, pero la mayoria todas esas veces no tengo un papel a mano o no estoy en un lugar en el que pueda sentarme a escribir. Y aunque no sea fan de "teclear" y en este sentido soy más bien "antigua" (prefiero la lapicera y el cuaderno) sería negadora si no aceptara que ante esos ataque de escritura que tengo, la tecnología me favorece. No soy escritora, no tengo idea de cuál es la mejor forma de redactar, ni de cuales son las palabras adecuadas o los términos correctos. Tampoco me interesa mucho saberlo para estas notas tan personales e informales.
Me gusta mucho leer, reflexionar sobre todos los temas, analizar, escuchar, observar, saber. Y con el paso del tiempo empecé a darme cuenta que soy una persona que le gusta mucho profundizar, me encontré siendo alguien profunda, por decirlo de alguna manera y ya no tan explosiva en algunos aspectos. Descubrí tambien que soy mucho mejor expresandome cuando escribo que cuando hablo.
Tengo 25 años y me encuentro en un momento bastante particular, en un momento en el que tomé una gran decisión, y que es probable que en el momento en el que empecé a pensar en esto, era solo un sueño.. y que así empezó. Ese sueño se transformó en idea, esa idea en ganas, esas ganas en proyecto, ese proyecto en posibilidad y esa posibilidad en realidad que me llevó a esta gran decisión que hoy empiezo a vivir.
Esta decisión trajo consigo muchas preguntas, miedos, dudas, ansiedad, pero todo eso que trajo que parece malo cuando se uilizan esas palabras sueltas fueron al contrario una movilización positiva, un despertar. Algo que seguramente estuviera escrito para mi, lo que muchos llaman DESTINO o como me gusta decirle a mi después de haber leido "El Alquimista" MAKTUB.